2/18/2014

Emociones

Sonrío para no llorar, para no hacer parecer a los problemas pequeños como cosas enormes e insostenibles a si mismas.
En ocaciones me da por llorar para no dejar que mi alma se ahogue.
Me enamoro para sentir el chispazo de felicidad que otorga.
Pero sin más, aveces solo sonrío por simple, lloro por melancólica y me enamoro por torpe.

2/13/2014

Al soñar



Iba corriendo entre casas de colores vivos con techos inclinados con tejas, los callejones iban en zigzag con pisos de adoquín, estaba oscureciendo y el color naranja-rojizo daba la sensación de calor. Por fin llegué a un monte con varias escalinatas distintas que te dejaban llegar a la continuación de la calle, al llegar arriba me encontré con varias plataformas mas altas de lo que yo era entre cada una pero sin acceso a ellas, escalé hasta llegar arriba, en el fondo de la última plataforma había un bulto al centro, distinguí la forma de una niña de cuclillas, me acerqué y empecé a rodearla buscando su cara pero por más que caminaba a su alrededor la figura continuaba de perfil. El tiempo había pasado y todo era oscuro, mientras miraba hacia el camino que había recorrido las construcciones se volvieron pequeñas y se desvanecían entre la vegetación que empezó a crecer. La niña frente a mí se levantó y fue cuando recordé que estaba huyendo de ella, di un paso atrás y caí hacia adelante en un abismo. Cerré los ojos y cuando los volví a abrir estaba en el mismo sitio donde había empezado a correr, con mucha gente rodeándome, busqué hacia los lados el camino para correr y en ese momento recordé que no estaba huyendo, estaba persiguiéndome a mí misma a través de las calles al atardecer. 

Llevaba corriendo toda la vida, intentaba huir de todo eso que en algún tiempo atrás me había sido tan reconfortante ahora era una marca ruin en mi futuro.
 

1/07/2014



Deberías besarme, 
así como ya no lo haces 
desde que nuestros labios
se fundieron por segunda vez.

1/01/2014

El instinto (parte III)



"...y el placer de experimentar"

Entras en mis cobijas, desnuda tú, desnudo yo. Me abrazas y me besas los labios, la dulce sensación de tus labios y los míos es inigualable, empiezas a bajar por mi cuello, llegando a mi pecho. El simple rose de tu respiración me pone la piel chinita, me gustaría levantarte y entrar en ti para escucharte gemir, pero me abstengo y dejo que continúes. Tus dedos bailan por el costado de mis piernas y llegas a mi entrepierna, el centro máximo del placer pero mantienes tu juego de seducción y solo rodeas mi sexo, sin tocarlo, solo incitando al deseo de ser tocado, a desear tu boca. 

Te acercas suave, lento, sensualmente.
Tus labios suben y bajan al vaiven de una flama, siento el calor de mi miembro y las palpitaciones como pequeñas explosiones de placer. Es un milagro sentir como cada parte de mi pene, recto y firme baila dentro de tu boca. Por un momento te aleja un poco mientras maniobras con mis genitales y me miras, tan seximente, que no puedo evitar sentir que puedo venirme en cualquier momento.

"Tiembla, la vida como con miedo hay veces que tiembla
Y nada tiene que ver con el aire
Que mueve tu ropa en noches de luna escueta
Que aprieta, suelta y evoca y me enloquece
Y tiembla por los latidos que tú provocas
Y también porque el querer es temblar a veces"
Semilla en la tierra.- Carlos Chaouen

12/31/2013

El instinto (parte II)



"El deseo de sentir..."
 
Aprendí a besar tus labios, a caer bajo la influencia del calor que envuelve tu aura.

Si estuvieras aquí te abrazaría hipnotizado por tu silueta de espaldas y te besaría los hombros que asoman desnudos con esa blusa que tanto me gusta, te quitaría el pantalón y besaría tu espalda. Una palmada en las nalgas para escuchar el clap y ver el rosado contrastante con tu blanca piel.

Te recostaría sobre la cama y te besaría del ombligo hasta los labios, mientras me dejas un mapa con las uñas en mi espalda.  

Un beso
Una mordida
Un chupetón 
Un arañazo

Sería excitante continuar  buscando mas.